Historias de transformación profunda

Estas mujeres fueron alumnas del código y te comparten su impresiones y vivencias. Mujeres como tú que iniciaron justo donde estás ahora. Le doy las gracias a ellas por abrir su corazón y acompañar a otras participantes en esta comunidad que se ha formado en torno a El Código del Amor. Mujeres como ellas  te acompañarán en los foros durante el taller para brindar contención.

 
 
 
 
 

Tatiana Soto

Hace ya casi 10 años que inicié un camino emocionante en el desarrollo personal. Cuando tomé el curso por primera vez no estaba lista para ver hacia dentro tan profundamente. Entonces decidí darme un espacio. Salió la oportunidad de llevar el curso por segunda vez y decidí aventurarme, esta  vez estaba más preparada. Lo vi como una oportunidad para aprender algo nuevo y descubrir más cosas sobre mí misma y eventualmente poder ayudar a más mujeres. Decidí tomar el curso una tercera vez y esta vez me encontré con una guía maravillosa y con un grupo de mujeres de diferentes partes del mundo con las que me reunía cada semana con un mismo objetivo: descubrir El código del amor y sostenernos unas a otras. Comprobé que no importa en qué parte del mundo estés hay personas que sienten y viven lo mismo que uno, es impresionante.

Diana Lisbeth

Llevo trabajándome a nivel personal desde que era muy joven, he tenido infinidad de aprendizajes y formaciones. El código del amor llegó a mi de una forma suave, sutil y profunda, en un momento que necesitaba este reencuentro amoroso conmigo misma, un espacio para el Amor para pararme, serenarme, escucharme, ser honesta conmigo, conectarme, reencontrarme, sentirme, sanar, agradecer, crear y manifestar lo que realmente soy y quiero vivir.

Este es un taller vivencial que te lleva a un viaje maravilloso y profundo hacia la esencia de ti misma. Para mí ha sido integrador, transformador e inspirador, las palabras se quedan cortas para describirlo, ¡¡¡Hay que experimentarlo!!! ¡Regálatelo! 

Paola Amaya

El código del amor para mi fue un regalo que trajo consigo la posibilidad de acoger heridas profundas del alma, desde un sitio más poderoso. Abrió la consciencia del poder único de la feminidad, que estaba desconociendo. Las enseñanzas de El código del amor deberían ser conocidas por cada mujer en el mundo.

Sandra Betancourt

La decisión de regalarme por segunda vez el curso de El código del amor y sobre todo de recibirlo y disfrutarlo nace de una necesidad profunda de seguir descubriéndome y conociéndome, y de seguir encontrando la abundancia en todos los aspectos que este curso tiene para dar.

Esta vez he podido integrar y entender a un nivel más profundo de mi conciencia, lo que El código tiene para enseñarme. Es  como si hubiera ido a otro curso con nueva información, pues había cosas que antes no había entendido o escuchado seguramente porque no estaba preparada para hacerlo. Cada curso de El código del amor, es una nueva experiencia de autoconocimiento que depende del lugar mental-emocional-espiritual-relacional-físico en el que te encuentres; recibirás sus regalos de abundancia desde lo que es más necesario para tu Yo verdadero en ese momento.